Tú bienestar, mi negocio

Una década desde que la recesión abriera la puerta al negocio del bienestar con la destrucción de la Sanidad pública.

Quiénes vieron la oportunidad de negocio a costa del SNS eran conocedores que tenían que dar forma a su propósito, para ello debían crear con gran acierto para sus intereses, una campaña de desgaste tanto económico, como de daño a la imagen de la Sanidad Pública.

Con la que se consiguió crear nuevos hospitales de gestión privada, obviando una vez más a hospitales públicos de referencia que palidecen por la falta de inversión.

La sanidad Pública a pasado a señalarse como modelo fallido por el PP y luego C’S incluso el PSOE cree que debe reestructurarse y qué en boca de nuestros políticos siempre sale en negativo en comparación con la privada o concertada.

"Una década de la parálisis para muchos servicios públicos pero muy especialmente para el SNS "

( LA SANIDAD )

Han cambiado demasiadas cosas, el gasto sanitario llegó a su cima en 2009 y desde entonces, el peso del gasto sanitario público no hizo más que diluirse año tras año hasta hoy.

Una década de recortes en la que nuestro lenguaje cambio :

Pasamos a hablar del colapso sanitario por culpa de la inmigración obviando lo evidente la no contratación de profesionales en todos los niveles, vivimos tiempo de recortes, copagos…

"Discursos de políticos que la sociedad hizo suyos, cuándo la realidad es mucho más tozuda."

Dentro de esta realidad, la apaleada ha sido sin duda la Atención Primaria

En los años de las restricciones presupuestarias se podría esperar que se hubieran reforzado los lugares del SNS dónde la asistencia prestada devolviera más salud por euro invertido (mayor importancia de los cuidados, énfasis en el autocuidado y la interdependencia, desarrollo de consultas de alta complejidad en entornos cercanos al paciente, potenciación de la atención domiciliaria como forma de prevención de reingresos en población frágil,…); esto habría ayudado al reforzamiento de la atención primaria, sin embargo, el panorama no puede resultar mucho más desolador.

Las agendas médicas en número de pacientes vistos en un solo día. Es de 50”, lo que gerencia llama normalidad , todo lo que no suba por encima de 60 pacientes diarios ya no suena extraordinario ni aberrante

"Un proceso estandarizado de consultas que a de ser de 5 minutos (o menos)."

Este exprimir la atención primaria hasta que muere ahogada no es sino el resultado de una insuficiencia presupuestaria galopante.

Lo que hace pensar sin temor a equivocarse que las concertaciones y medias privatizaciones están al caer en la Atención Primaria.

Entonces cuáles son las prioridades de los dirigentes que han de preservar el bienestar de la sociedad, está claro que no es el SNS .

Cuando sus hospitales están cada vez más desprovistos de capital humano y con un mayor peso del gasto representado por tecnologías diagnóstico-terapéuticas. No son los recortes, simplemente es que quien decide a dónde va el dinero no quiere una Sanidad Pública

por Johnny Vidal

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